SUMISOS ENCULADOS

Me gusta poner a mis sumisos en su lugar. 

Necesito demostrarles que ellos para mí no son más que un instrumento para satisfacer mis caprichos y deseos, sean estos de la naturaleza que sean. 
Me encanta bajarles el orgullo de machos recordándoles que son tan solo unas putas mariconas a mi servicio.
El método que prefiero, para conseguirlo, es ensancharles el culo con un buen consolador.
Todo sumiso debe tener el ojete del culo suficientemente dilatado como para que su ama pueda meterle el puño por él cuando quiera (me encanta hacerlo).
Uso consoladores cada vez más anchos, a medida que su ano se dilata.

Las posturas para hacerlo son unas veces cuestión de gustos permanentes y otras caprichos del momento.
Una de las que prefiero para follar a mis sumisos, es ponerlos de cara a la pared, para que no puedan ver nada, y ligeramente doblados para recibir el consolador en su culo.

Otra postura que no me disgusta es con el sumiso a cuatro patas. 
Tiene la ventaja de que le puedes recordar que se encuentra en su postura natural, la de perro sumiso y complaciente con los «pequeños vicios» de su ama.
Cuando les doy por el culo a mis sumisos en esta postura, suelo hacer que apoyen el pecho y la cara en el asiento de un sillón, y mientras les ensancho el culo con un buen consolador, les hundo la cara en el asiento dificultándoles durante unos pocos segundos la respiración.
Es un suplicio extra que los suele calentar.

Otra de mis posturas favoritas, por la comodidad, para ensancharles el culo a mis sumisos, es la del columpio elástico.
Consiste en colgar un neumático de coche de cuatro cuerdas elásticas, como si fuese el asiento de un columpio, y hacer que el sumiso se siente en él deslizando el culo por la parte central del neumático.
Tumbada sobre la espalda en el suelo y provista de un buen consolador en la entrepierna, tiro del neumático hacia abajo para empalar el culo de mi sumiso con el consolador y, jugando con la elasticidad de las cuerdas para que suba y baje, me lo follo a placer.



Cuando uso el consolador con la mano, prefiero atar al sumiso con las piernas bien abiertas y el agujero de su culo expuesto.
Esta postura me gusta porque, al contrario que cuando el consolador está sujeto a mi cuerpo como si fuese una polla, puedo ver perfectamente cómo el consolador se hunde en el culo de mi sumiso, cómo lo va dilatando sin que él pueda hacer nada ni oponerse, porque las ataduras se lo impiden, y puedo manejarlo a mi antojo con la mano.


En cambio, cuando algunas amigas aficionadas a la dominación (no somos amas profesionales) nos reunimos para humillar en grupo a nuestros sumisos, prefiero abrirles el culo con el consolador ensartado en una barra o palo largo, con lo cual, al no necesitar aproximarnos a él, todas tenemos un buena zona de visión para disfrutar del espectáculo.


Pero, para mí, no hay placer mayor, cuando el esfínter de mis sumisos está ya muy dilatado, que el de meter la mano entera dentro de sus culos.
Este placer es todavía mayor cuando se trata de sumisos que en el momento en que llegaron a mí, suplicándome que los recibiese como esclavos, eran analmente vírgenes y tenían un culo muy estrecho.

Me gustaría recibir experiencias de otras chicas dominantes sobre sus posturas preferidas para encular a los sumisos.
Un saludo.
Alda




4 comentarios:

Anónimo dijo...

enviados 3 correos a Alda a través de correo@post.com

Anónimo dijo...

Como sumiso y esclavo total que soy, con el culo roto por miles de pijas, consoladores, velas prendidas, etc y todo lo que hace que el público se excite y pida más y más cuando me ven colgado de los pies, pisado, pateado, escupido, meado, brutalmente azotado y todo lo que un esclavo puto puede soportar en total desnudez, me parece muy, muy buen el comentario. Conmigo, muchas de mis cientos de Amas 24/7 han hecho y hacen con frecuencia algo parecido, con lo que me ofreazco al Ama Aida a usarme a mi para ver el culo más roto que ha visto en su vida.
Martirio23 alabel1553@yahoo.com.ar

Manuel caro dijo...

Hola Alda quiero conocerla

Manuel caro dijo...

Hola Alda quiero conocerla