SUMISO Y CORNUDO ARREPENTIDO


Testimonio de Elise:


Tengo 33 años, mi marido 35 y llevamos 9 casados. La mayor parte de este tiempo hemos sido la típica pareja. Los dos tenemos carrera, trabajo, una vida social activa y compartimos aficiones.
Hace tres años, mi marido me reveló su deseo de convertirse en sumiso. Yo no comprendí a qué se refería, pero como quiero a mi marido lo escuché e investigué sobre el tema.
Me dijo que quería ser mi sumiso, someterse totalmente a mí y obedecerme en todo sin excusas, algo, esto último, que sonó muy bien a mis oídos.
Tuvimos varias conversaciones en las que me fue matizando sus deseos y yo le fui poniendo condiciones e interesándome más y más en el tema, que según pasaban los días se me iba haciendo más excitante.
Ahora estoy contentísima de que él haya decidido compartir sus deseos secretos conmigo. Nuestra relación se ha vuelto mucho más agradable (al menos para mí, ya que actualmente "la cabeza" de familia soy tan solo yo), y ya no sabría prescindir de esta forma de vida.
La primera condición que le impuse fue que yo controlaría las relaciones sexuales.
Al principio no fue fácil porque yo no soy por naturaleza ni agresiva ni dominante, aunque lentamente he ido aprendiendo a serlo, y mi marido, a pesar de someterse a mis órdenes en lo referente al sexo, a veces no controlaba su deseo e intentaba una relación, por lo que tuve que aprender a disciplinarlo.
Empecé por lo más sencillo, ordenarle que se echase boca abajo sobre mis piernas y darle una zurra en el culo para luego mandarlo a la cama sin cenar. Así empezó a comprender que yo había tomado en serio mi papel y que mis órdenes había que cumplirlas.
A partir de entonces solo tiene derecho a sentarse en el suelo, excepto si yo le indico lo contrario, y dentro de casa ha de ir siempre vestido con una camiseta corta y un tubo de castidad, tipo CB3000, que lleva puesto las veinticuatro horas del día y los siete días de la semana, lo cual le recuerda constantemente que es MI sumiso y que ME pertenece, ya que la llave la tengo yo.
En la actualidad, más que mi marido, él es mi chacha, mi "chica" de la limpieza, y creo que todas las mujeres deberían de probarlo para saber el placer que se siente al verse liberadas de TODAS las tareas caseras. DE TODAS. ¡Es fenomenal! Solo por eso ya merecería la pena la experiencia.
Mi marido ha aprendido a tener la casa en un perfecto estado de limpieza y de abastecimiento. Y si alguna vez lo sorprendo vagueando u observo que friega o cocina sin ganas, le hago beber un par de cucharadas de aceite de ricino, le pego una azotaina con una zapatilla hasta dejarle el culo al rojo vivo y todo vuelve a funcionar a las mil maravillas.
Cuando de tarde en tarde le quito el tubo de castidad para joder, está tan excitado que tiene una eyaculación precoz, a veces incluso antes de penetrarme, y eso me frustra mucho. Amo a mi marido, pero también me gusta el sexo, y aunque, cuando él se corre prematuramente, me da gusto con la lengua o un vibrador, echo de menos el sexo auténtico, porque en ocasiones también a mí me gusta sentirme vulnerable, poseída, y mi marido se ha vuelto tan sumiso que no puedo sentirme poseída con él.
Una amiga me ha dicho que mi problema tiene una fácil solución, pues basta con que una o dos veces al mes me tome la noche "libre" y me acueste con los hombres que me apetezca.
Me pareció una buena y excitante idea, pero, como he confesado, quiero a mi marido, por lo que, antes de ponerla en práctica, he decidido contárselo a él y explicarle los motivos que me han llevado a tomar esa decisión.
Al principio, él no estaba de acuerdo con que le pusiese los cuernos. Le repetí que lo amo, pero que el sexo con él no me satisface. Me preguntó si a pesar de eso continuaríamos haciendo el amor, y le contesté que no, que sus penetraciones conmigo han terminado, que eso será ya solo privilegio de otros hombres. Me dijo que mi decisión le parecía radical e injusta. Entonces tuve que recordarle que fue él quien mostró el deseo de someterse a mí, de obedecer TODAS mis órdenes, y que ahora es demasiado tarde para volverse atrás porque él ES mi sumiso y no le voy consentir que deje de serlo. Aunque, he añadido, eso no quiere decir que si te portas bien no te permita en algún momento unos minutos de intimidad, pero siempre como algo excepcional y muy de tarde en tarde.
Hemos acordado que a cambio de convertirse en cornudo un par de veces al mes, tendrá derecho a que lo libere de cuando en cuando del tubo de castidad durante cinco minutos para masturbarlo, y que yo no traeré a casa a mis amantes, que follaré con ellos siempre fuera y que utilizaré sexo seguro.
Mi primera noche "libre" fue muy excitante. Me había comprado la minifalda de cuero más corta que había encontrado y me encontraba en el baño de casa, preparándome para salir, vestida solo con una camiseta corta, sin nada debajo, un tanga transparente y medias negras. Mi marido se puso cachondo al verme así y me preguntó si podíamos tener sexo, que acabaríamos enseguida, que sería un segundo. Le dije que eso era lo malo, que el sexo con él siempre duraba un segundo, y que no, que no me apetecía. Se puso pesado y tuve que cogerlo por una oreja, sacarlo del baño, tumbarlo en el suelo y ponerle el culo rojo a zapatillazos. Oír sus gritos de dolor me calentó más todavía para vivir la noche que me esperaba.
A mi marido no le cuento nada de lo que hago cuando follo con otros hombres, pues considero que él es un sumiso cornudo y no tiene derecho a ninguna explicación. Sabe lo que necesita saber: que soy su dueña y hago lo que quiero contando o sin contar con él.




Respuesta a Elise :

Tu testimonio debería servir de lección a esos maridos que dicen querer ser dominados por sus mujeres y obedecerlas en todo, pero que a la hora de la verdad, de ponerlo en práctica, intentan echarse atrás o salen con excusas. Has hecho bien no permitiéndoselo al tuyo. En eso hay que ser inflexibles. Si no quería ser dominado que no lo hubiese pedido.
Como mujer dominante tienes derecho a ponerle los cuernos a tu marido cuando quieras, por supuesto, si bien me parece estupendo que, si lo amas, hayas decidido explicárselo para que comprenda tus motivos. Es un detalle que te honra y que te hace más dominante y más fuerte.
También has hecho muy bien, y es algo en lo que todas las esposas dominantes deberían imitarte, en ponerle el tubo de castidad para impedir que se masturbe a tus espaldas. Las eyaculaciones de un sumiso deben limitarse a una o como mucho dos veces al mes, porque así nos aseguramos de que estará concentrado en obedecernos. Muchas dominadoras les permiten demasiados orgasmos a sus sumisos y eso es un error. Si el sumiso se siente excitado y frustrado se esforzará en complacerte. La idea de que lo controles lo excita y le hace comprender que tú eres un ser superior y que tienes derecho a ponerle los cuernos buscándote los amantes que quieras, y que él debe esforzarse para obedecerte más todavía y ganarse su orgasmo. Eso satisface sus deseos, y ese el secreto de una perfecta relación de sumisión-dominación, que los deseos de ambos estén satisfechos.

Karen

19 comentarios:

Anónimo dijo...

pon mas de cornudos

Anónimo dijo...

pon mas de cornudos

Spanish Braveheart dijo...

Que enfermos de verdad... confundís la dominación con convertir a la pareja en un esbirro... lo peor de todo es que luego os quejareis cuando hay maridos que ponen lso cuernos a sus mujeres...
Además la autora de este post está reconociendo que no se siente atraída por su marido, es decir ya ni lo respeta ni lo quiere.
El marido está claro que ya se ha convertido en un esbirro sin auto estima ni humanidad, que acepta dejar de tener vida propia y pasar a tener existencia... que triste...sentirte bien haciendo el mal a una persona...

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con Spanish Braveheart.

La dominación como algo puramente egoista, narcisista y despiadado. En vez de una forma de crecimiento mútuo, refuerzo del afecto y la estima de ambos miembros de la pareja.

Sois un puto desperdicio.

Anónimo dijo...

es normal que estés "totalmente de acuerdo" con Spanish Braveheart, porque escribes exactamente igual que él, el mismo día y casi a la misma hora. Por tanto ya sabes que tienes una personalidad coherente, puesto que estás de acuerdo contigo mismo, y no padeces esquizofrenia.

Anónimo dijo...

Spanish Braveheart y el otro anonimo, que esta debajo de el no es enfermo ser un cornudo sumiso, o que la mujer este con otro, porque es por mutuo acuerdo que ella y su pareja que es sumiso, quieran vivir de esa manera, lo que si enfermizo es tu forma de despreciar el estilo de vida de otros spanish braveheart, es muy triste tu poco entendimiento, aunque muchas parejas de este estilo de vida viven felices, cuando el cornudo es consciente y su mujer esta con otro, creo que si son felices ustedes deben de respetar su manera de vivir

Anónimo dijo...

Pues yo soy un marido de esos, cornudo y sumiso. Soy el criado de mi mujer, de la casa, de los amantes cuando vienen y soy feliz y ella ni te digo. Lo único que no me convence es lo del orgasmo controlado. Yo siempre he sido muy activo sexualmente y eso me da fuerza, al contrario de a otros. Si me corro no dejo de asumir mis obligaciones como criado y me siento mejor. En fin no sé, no he probado la otra opción, pero creo que la mía es más sana, no es bueno acumular semen tanto tiempo. Es mi humilde opinión.
Y a los que se muestran tan reacios a estas relaciones, simplemente que no las busquen. Nosotros somos felices así. Saludos

Anónimo dijo...

Gracias a eso se ha enfermado y tanto quería a su marido que le ha convertido en eyaculador precoz si save que ese pestillo le convierte en eso como buena ama que se lo saque más tiempo

Anónimo dijo...

Hola, yo soy un cornudo como el que aquí se expone y nuestra pareja funciona perfectamente, mucho mejor que antes de serlo. Hay personas que nunca se han parado a reflexionar sobre el tema y ven una práctica extrema, pero me consta que es más habitual de lo que creemos. Evidentemente no se publica a los cuatro vientos. Además soy el criado de mi mujer y ella vive plenamente su vida y yo, a mi modo, también. Hay un detalle que aún no está claramente definido y son mis orgasmos, que tengo bastantes. Ella no es una dominante plena y entiende que si yo no tengo sexo con ella, me puede permitir tenerlos, aunque a veces pienso que para mi estabilidad emocional sería bueno un control y así mantener mi sumisión de forma duradera y estable. Muchas gracias por esta página, estoy convencido de que nos ayuda a normalizar nuestras vidas.

Juan dijo...

Excelente relato

Anónimo dijo...

bueno yo practico los trios hmh con mi esposa y le podría aceptar nodo menos la castidad yo disfruto mucho del sexo y si ella me intentara poner esa madre ya hubiera ido con un cerrajero para cuando ella salga hacerla cornuda a ella

Messalina Lux dijo...

Hola, soy una chica bonita, alta, delgada, sexy, charmosa e e e mandona. Busco un cornudo consentido para me tener por su Reina. Strapon, ruined orgasm, cuckold, sissy, humilhação...

No quiero cosas virtuais, relacionamento real.

wwww.donapatroaescravocornomanso.blogspot.com

donapatroacornomanso@gmail.com

Anónimo dijo...

ESTE MATRIMONIO SON DOS ENFERMOS MENTALES Y ELLA UNA NAZI Y DELINCUENTE CON PROFESION PROSTITUTA. UNA BUENA DENUNCIA POR MALTRATO DE ELLA A EL Y UN INGRESO EN LA CARCEL 25 AÑOS CON PSIQUIATRA PARA ELLA. OS ANIMO A TODOS A DENUNCIAR IMPRIMIENDO TODOS LOS COMENTARIOS Y LLEVARLO A UN JUZGADO.

Anónimo dijo...

Soy un cornudo sumisoy mariquita sissy vivo con mi esposa folla con sus amantes siempre delante de mi algunas veces practican conmigo y somos felices

Anónimo dijo...

soy cornudo real desde hace años y aseguro que es una practica muy gratificante . Lo recomiendo

Anónimo dijo...

Soy hombre maduro de 47 años, sano, pulcro, respetuoso, discreto, cordial, radicando en la Cd de Mexico, dispuesto a acoplarme a los deseo y gustos de una pareja HOMBRE.Y MUJER decididos a realizar trio sexual, con o sin participacion del esposo mi # whatsapp 5 5 29 69 64 5 0

Anónimo dijo...

Hola soy corneador del sur de la cdmx por si gustan que los haga cornudos sumisos no importa que el sea bi pasivo estoy en la delegación Tlahuac 5516051113

Anónimo dijo...

Para mi en el tema de los cuernos consentidos va implícita la sumisión, y creo por cierto que eso no implica desamor por el contrario hay que amar mucho a la esposa para compartirla. En mi caso el placer del sexo se reduce a que ELLA goce, si eso pasa lo disfruto. Es un gran placer el saber que esta gozando y que es otro quien la goza.
Soy feliz con mi castidad, y solo me masturbo con su autorización.

Anónimo dijo...

Yo no llego al extremo de compartir a mi mujer, pero si tengo claro que soy sumiso pues solo hay penetración cuando ella quiere y pasiva por mi parte, luego que ella se corre, me permite masturbarme o simplemente me envía fuera de la habitación con sus bragas usadas para que yo me corra.

y somos felices....