Otra página de sumisos. Pero ¿por qué os llamáis sumisos si sois una banda de farsantes? ¿Os habéis parado a pensar alguna vez, si la mierda de polla que tenéis os lo permite, por qué vais por ahí suplicando que un ama os someta y no encontráis a ninguna? Internet está lleno de anuncios de sumisos buscando ama. ¿Cómo puede ser que una mujer rechace tener a su servicio, para obedecerla en todo, a un pelele? ¿Te lo has preguntado? Pues porque todas las que han probado han visto que es mentira, ni sois sumisos ni valéis para nada. Decís que obedecéis, ah, sí, pero el señor obedece de 7 a 8 y sólo permite que le ordenes lo que quiere escuchar para tene
rla dura. ¿Y tú eres un sumiso? Tú eres una mierda. Si te llevo a mi casa y te ordeno que me planches la ropa, no es para que pases dos veces la plancha por una camiseta y a continuación te pongas de rodillas diciendo «ama, qué mal lo hago, castígueme», y sólo quieras castigos y la ropa que la planche yo. Si te llevo a mi casa y te ordeno que me planches la ropa, no es para que gimotees a cuatro patas y me lamas los pies, es para que te tires tres horas de pie planchándome toda la ropa como lo que eres, un hijo de puta sin derecho a nada y orgulloso de planchar las faldas y pantalones que tu ama se pondrá.No valéis para nada, vuestras pollas son diminutas y ridículas y por no tener ni siquiera tenéis dinero para regalarle a vuestra ama. ¿Qué ama va a querer sumisos como vosotros?
Yo sólo acepto sumisos que lo tengan claro y quieran perfeccionarse feminizándose poco a poco. Pero, ojo, feminizándose, no travistiéndose, como esos barbudos peludos con sus ridículos encajes. Mis dos sumisos han aceptado la depilación láser para llevar el cuerpo completamente depilado. El único pelo que les está permitido es el de la cabeza y el de las cejas, qu
e por supuesto llevan finas y dibujadas, o sea femeninas. Sólo usan bragas y pantis, incluso cuando van a trabajar con sus ropas de hombre. En casa llevan las uñas pintadas y la cara maquillada, y, tanto conmigo como con mis amigos, hablan siempre en femenino. Usan el váter siempre sentadas, en casa y fuera, y visten de mujer, salvo en sus trabajos. Cuando salen a pasear conmigo o mis amigas, llevan ropa femenina. Los dos han aceptado hormonarse si así se lo exijo, y por supuesto más adelante se lo exigiré para que tengan sus pequeñas tetitas, y aparte del placer, hacen todas las labores de casa, desde fregar, a comprar y cocinar. Las dos son encantadoras.Estos son los sumisos que me gustan, y no esos sumisos patéticos de «ama, castígame, qué malo soy». A esos nos los quiero ni en pintura. Sólo sirven para ahorrarte el papel higiénico haciendo que te limpien el culo con la lengua, pegarles unas hostias para relajarte y luego tenerlos colgados por los huevos.
SILVIA











